No sabemos si es que no soportó bien el calor, o que se tragaría algo, o se puso malito y no nos dimos cuenta, pero murió de pronto. Lo echamos de menos
siento lo del hámster, pero a veces es así, tienen una vida demasiado feliz y se mueren de plenitud.
Gracias por el comentario en mi blog, Jesús.
A ver si entre los diseñadores de la ciudad vamos manteniendo un debate saludable para aumentar la calidad de las relaciones diseñador-cliente.
Lo siento mucho, nunca es agradable perder a una mascota.
Un saludo.
Comentario por FaR LeGeND — 5 Septiembre 2009 @ 9:52
hombre si esa era su casa, no tendría que estar muy agusto,
digo yo??
Comentario por Valentino — 6 Septiembre 2009 @ 22:00
Gracias Fernando, qué penita.
Valentino, esa no era su casita, ahí lo metíamos cuando le limpíabamos la jaula para tenerlo controladillo
Comentario por carmen — 7 Septiembre 2009 @ 7:56
Viendo las condiciones en la que lo tenías en la foto, seguramente murió de inanición o se suicidó.
Comentario por Lolo — 13 Septiembre 2009 @ 19:19
Has leído el comentario de arriba Lolo?
Comentario por carmen — 14 Septiembre 2009 @ 6:32
El hamster vivía como un marajá en una jaula VIP.
La foto la hicimos en su laberinto de entrenamiento diario, de que ya era capaz de salir en 2:37.
Comentario por jesus — 16 Septiembre 2009 @ 6:46
siento lo del hámster, pero a veces es así, tienen una vida demasiado feliz y se mueren de plenitud.
Gracias por el comentario en mi blog, Jesús.
A ver si entre los diseñadores de la ciudad vamos manteniendo un debate saludable para aumentar la calidad de las relaciones diseñador-cliente.
Un saludo, gokiburians.
Comentario por jota — 16 Septiembre 2009 @ 11:17
¡¡¡¡¡ !!!!!!
noooo….
Comentario por Jelen — 18 Noviembre 2009 @ 20:38